miércoles, 3 de noviembre de 2010

SERVIDUMBRE




Mientras contemplaba
En aquel anochecer
A la luna llena en su plenitud
Mi alma expectante
Comulgaba con aquel astro
Sin necesidad de palabras
Ni alegoría alguna
Le pregunté sobre sus ambiciones
Y carencia de vida
A lo que me contestó
Que no alberga ningún deseo
Más allá de lo que desea el universo
Una actitud de fiel servidumbre
Y estricta obediencia
Fue entonces cuando supe
Que no hay más elevada estación
Que la de lograr el agrado
Del propio Bienamado
Bajo cualquier circunstancia
Y del modo que Él lo desee
Por ser Él finalmente
El Creador del universo mismo
Y todo lo que en sí contiene.
03/11/10.