viernes, 22 de enero de 2010

ALABANZA




Quise componer un poema al Bienamado
Exaltando su Gloria y Majestad
En fin, ofrecerle nada más ni menos
Mi más ferviente alabanza y elogio
Pero no fue nada sencillo
Cuando quiera escribía un verso
Y en seguida desear componer el otro
Observaba como el primero desaparecía
No podía creer lo que mis ojos veían
Quizás no estaba alabando lo suficiente
O quizás estaba omitiendo algo
Así que nuevamente comenzaba
Una y tantas veces
En un nuevo intento de componer
Pero ya cansado de escribir
Al final comprendí que no hay palabra
No hay elogio, no hay verso ni poema
Que pueda ser digna de Él
De Su santa Estación y Exaltación
Así que abandone aquel lugar
Con la cabeza baja y lentamente
Ofreciendo mi humillación e impotencia
Como el mejor elogio, el mejor verso
La mejor estrofa que pude plasmar
En ausencia de papel y pluma.
06/12/09