viernes, 22 de enero de 2010

DON




Al vagar por la naturaleza
Pensé que era un animal más
Dominado por mis instintos
Al darme cuenta cabalmente
Que sufría el frío y el calor
El hambre y la sed
La fatiga y el sueño agotador
Al igual que el resto mismo
De las bestias salvajes
Que vagaban a mi derredor
Pero pronto comprendí
Que poseía un don único
Por el cual podía reconocer
Y amar al sagrado Creador
En el prójimo sufriente
Siempre cuando así lo hiciera
Para dejar de ser animal
Y ser en esencia espíritu.

20/12/09.