viernes, 15 de enero de 2010

OJOS




Observando en medio de mi caminar
Las múltiples atracciones mundanas
Y percatándome como mis ojos
Le otorgaban un inquietante vistazo
Una y otra vez incesantemente
Por lo que había dejado atrás
En clara señal de deseo y codicia
No tuve más remedio ni solución
Que depositar mis ojos a un costado
De aquel angosto sendero
Y esta vez ciego y sin distracción alguna
Continuar mi marcha divina
En aras de la Ciudad del Amado.
24/11/09